¿Y después de la Alhambra?

Es hora de tapear! Cuando salimos de la Alhambra, era la hora de comer, por lo que teníamos algo así como hambre

Tapear

Primero entramos en un bar llamado la Espera. En el que pedimos una tapa de chorizo al vino con una clara para cada uno.

Después entramos en Casa Encarna, Los Diamantes. Donde costaban 2€ las claras y te ponían la tapa que ellos querían. Teniendo en cuenta que te habían servido para no repetir.

Primero nos pusieron una de pescadito frito variado, que llevaba rabas, tacos de merluza, una gamba y boqueroncitos.

La segunda tapa fue paella. La cuál nos sirvieron para comer con cucharillas. Este dato, nos hizo mucha gracia. Yo siempre digo que el arroz se come con cuchara, pues los arroces no se pinchan. No conocía a nadie más que le coma con cuchara. ¿Vosotros con que coméis el arroz?

Otra de mejillones.

Por último de setas. Estaban todas buenísimas. También pedimos media ración de pescadito frito. Estas últimas no hay fotos. Nos las comimos antes de darnos cuenta que no lo habíamos documentado ( ). En total nos salió por 22€ y acabamos bien llenos.

Paseo por Granada

Después de comer, nos fuimos paseando un poco por Granada, hasta que decidimos coger el bus hasta la furgo.

Preguntamos en qué parada debíamos bajarnos para ir a la calle Dilar junto al río. Devolvimos la tarjeta del bus, y nos dieron los 2€ de fianza que habíamos dado. No gastamos todo el dinero, pues sólo hicimos 4 viajes, pero nos salió bastante más económico sin duda. Nos dijo otra parada más lejos de donde queríamos, en realidad tres paradas más lejos. Por suerte David reconoció el sitio y nos pudimos bajar en la siguiente a la nuestra. Nos hemos bajada frente a un Dominos Pizza, en el que he aprovechado para ir al baño.

Llegamos a la furgo y vemos que Ka, está perfectamente y tranquilo. Tenía las ventanas de los laterales un poco abiertas y estaba aparcado a la sombra, no hacía mucho calor dentro. Así que estaba perfecto.

Volvemos a la Costa

Seguimos haciendo kilómetros a la furgo. Esta vez llegamos a uno de los sitios más deseados por los dos. A “nuestra” calita de 2015 en la Herradura. Era relativamente pronto, lo que quiere decir, que aún había un rayito de sol para poder bañarnos. No os podéis hacer una idea de las ganas que teníamos de meternos al mar. A veces los planes no salen como nos gustarían y hay que modificarlos. Cuando llegamos y nos ponemos el bañador, nos dirigimos al agua y ¿sorpresa! Está lleno de medusas y es imposible bañarse. Nuestro gozo en un pozo. Lo intentamos pero había demasiadas. Decidimos ir la playita en Almuñécar, que está justo antes de llegar a nuestra calita.

Atardecer

Tampoco pudimos bañarnos, así que lo cambiamos por un time lapse del atardecer con la gopro.

Hemos podido meter un poco los pies en el mar, haciéndonos hueco con piedras. Las tiramos a nuestro alrededor, para evitar que las medusas se acercaran a nosotros.

Había una señora a nuestro lado, nos dijo que las medusas, llevaban un par de días. Cuando vio que estábamos metiendo los pies, se puso detrás nuestro e hizo lo mismo para poder mojarnos. Ahí estábamos los tres armados con piedras. Sólo queríamos poder meter los pies un poco en el mar, sin percances de picaduras de medusa. El agua estaba caliente, por eso las medusas.

Cuando se fué el sol, decidimos marcharnos nosotros también. Ahora subimos hasta el faro, para poder hacer alguna foto de noche desde ahí arriba.

Luego a cenar a nuestra calita. Con la mesa fuera, viendo a la gente prepararse para hacer una inmersión de buceo nocturna. Lo cual sobre todo a David le ha dado un poco de envidia. Yo de momento con hacer snorkel me conformo. Nos hemos acostado y hemos disfrutado de una noche tranquila, sin nada de ruido.

Día nuevo

Al despertarnos, hemos visto que ya había varias empresas de buceo. David fue a bañarse y tuvo suerte, esta vez no había medusas. Así que pudo disfrutar de un buen baño. Yo decidí no ir. Cuando volvió desayunamos, recogido, en fin la rutina de siempre. Nos hemos preparado para volver al agua, pero las medusas habían vuelto. Hemos vuelto ha realizar la misma operación de ayer con las piedras y hemos podido darnos un col, mega rápido. Había una señora inglesa, que aprovechó haciendo lo mismo que nosotros para bañarse. La hizo mucha gracia vernos y enseguida se unió a nosotros. Riéndose, debe ser que no se la había ocurrido ir armada con piedras para poder refrescarse. Hemos salido del agua, un poco de relax y llegó la hora de la comida.

Por fín un buen baño

Después de la sobremesa, hemos vuelto al agua. Ya sin ninguna medusa y hemos podido hacer snorkel.

Un par de peces y un pulpo

Sobre las 17:30 se fué el sol, y aprovechamos para hacer algo de compra. Pensamos en cenar de tapeo. Al final decidimos que nos apetecia más quedarnos en la furgo, picar algo y ver una peli. Lo de tapear mejor para la comida. Hemos aparcado junto a la playa, pasando el Parque acuático, al final del paseo. Había una de las típicas señales ilegales, que prohíben pernoctar. Pero vimos a la pli y no nos dijo nada, así que nos quedamos tranquilos y dormimos allí. No sé si sería por las fechas en las que estámos, pero hemos pasado la noche bien tranquila.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.

Nos vemos pronto, un saludo enorme.

“Que todos vuestros deseos se cumplan. Lucha por lo que de verdad quieres.”

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Llegando a Granada

Hoy viajamos hasta Granada e intentaremos ver la Alhambra.

De vuelta a la rutina de la furgo. Despertarse, levantarse, desayunar, recoger… todo como siempre, pero sin baño, ya que no tenemos playita cerca.

Hemos aprovechado una parada técnica para repostar y ducharnos después del fin de semana que hemos tenido. En una gasolinera Repsol, con servicio ducha por 4€ por persona. Teniendo en cuenta que ahora vamos a una ciudad y no sabemos donde dejaremos la furgo, ni si podremos ducharnos, esta era una muy buena opción.

Llegamos a Granada

Empieza la verdadera aventura, aparcar. Queríamos hacerlo relativamente cerca de la Alhambra para dar un paseo por los alrededores y poder ver algo. Pero no lo conseguimos.

Nos costó un buen rato encontrar un parking. Cuando al fin encontramos uno, costaba 1€ el primer minuto y después a 0.3€ nos pareció muy caro. Además no tenía ni vigilancia, ni para vaciar aguas sucios,… Vamos nada que nos asegure que la furgo fuera a estar bien. Además no había vehículos aparcados allí. No nos inspiró mucha confianza, por no decir que ninguna, así que decidimos seguir buscando.

Conseguimos aparcar junto a unas casas en una calle cortada por detrás de este parking, donde había más coches y una furgo. De la que nos bajamos para dar un paseo, vimos que a un coche aparcado detrás nuestro le habían roto la ventanilla trasera. Eran extranjeros y estaban hablando supongo que con el seguro, nos hicieron señas para no aparcar. Les preguntamos y les acababan de robar. Así que a seguir buscando donde dejar la furgo para poder pasear un poco.

Encontramos un mirador, y un sitio para aparcar, así que nos asomamos y disfrutamos unos minutos de las vistas.

Nos damos por vencidos. Está claro que no conseguiremos aparcar para poder pasear cerca de la Alhambra antes de irnos a dormir hoy. Así que cambiamos de planes.

Decidimos ir a un mc Donalds para tener wifi y cargar las cámaras de fotos. Comimos una hamburguesa cada uno y estuvimos un par de horas para subir el blog. También aprovechamos para buscar donde aparcar y que ver entre otras cosas.

Decidimos irnos a las afueras, e ir a ver la Alhambra mañana en autobús. La furgo la dejamos en la calle, sin tener que pagar por estacionar. Nos vamos a la cama y mañana será otro día en el que esperemos tener más suerte.

Nuevo día. ¿Visitaremos la Alhambra hoy?

Hemos pasado una noche bastante tranquila, así que elegimos buen sitio anoche. Nos hemos levantado y desayunado para marchar lo antes posible. Además no queríamos tener las puertas abiertas mientras recogemos la furgo y que luego estuviera sola todo el día con la posibilidad de que pudieran robarnos.

El bus pasaba a escasos metros de donde habíamos aparcado. Leímos que hay una tarjeta para el autobús que cuesta 5€ más 2€ de fianza, con lo que salían los viajes a 0.87€ en lugar de 1,30€. Decidimos cogerla, aunque hay que saber que si no gastas el dinero de la tarjeta, no te le devuelven, sólo la fianza.

De camino a la Alhambra, vimos junto a los juzgados, una oficina de turismo. Donde aprovechamos para pedir un mapa y algo de información. Entre los juzgados y la oficina de turismo, había esta iglesia pequeñuca, bastante chula.

Ayer estuvimos mirando las entradas para ver la Alhambra, pero no quedaba ninguna. El precio era de 14€ la entrada de David y 7€ la mía por la discapacidad. Con este ticket puedes ver todo.

Había otra entrada por 7€ cada uno, con la que podías ver el palacio Nazarín y los jardines; pero tampoco quedaban. Es lo que tiene viajar sobre la marcha e ir improvisando. No podíamos sacarla con antelación porque no sabíamos cuándo estaríamos aquí.

Decidimos que estando allí, no podíamos marcharnos sin ver nada. Por lo que decidimos ver sólo la parte gratuita. En la que ves bastante más de lo que esperábamos. Estuvimos cerca de 3 horas visitando toda esta parte y la verdad es que nos encantó. Nos quedamos con más ganas aún de ver el resto, pero eso ya será en otro viaje.

Comienza nuestra visita.

Aquí estamos junto los arcos de la entrada por la que accedimos. Donde había un grupo de gente con guía que les iba haciendo la ruta.

Según cruzas los arcos te encuentras a mano derecha esta placa. Nos gustó y llamó nuestra atención así que os la dejo aquí.

Mientras subimos encontramos algunos arcos. Todos tenían una placa en la que podías leer el nombre de qué puerta era.

Os dejo uno de los carteles que nos encontramos en el camino. De esos en los que te indica el usted está aquí.

Fuimos disfrutando de pequeñas cosas, y estas cascadas no podían faltar en nuestro viaje.

Ambas situadas bajo la Alhambra. En la zona por donde debían pasar los plebeyos.

Estuvimos disfrutando del jardín botánico un largo rato, donde aprovechamos para sacar muchas fotos.

Y por supuesto de sus vistas hacia el Generalice no podían faltar.

Estas son sólo algunas de las fotos que hicimos. Al finalizar los post del viaje, dejaré el enlace al vídeo para que podáis disfrutar con nosotros de mucho más.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.

Nos vemos pronto, un saludo enorme.

“Que todos vuestros deseos se cumplan. Lucha por lo que de verdad quieres.”

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