Manga del Mar Menor

Nos toca visitar la Manga del Mar Menor, y os contamos alguna que otra cosilla.

Hemos amanecido en Portus. Junto a la playa. Esto de encontrar el sitio de noche, tiene su encanto, porque no sabes lo que te encontraras por la mañana.

A los pocos minutos de despertarnos hemos oído un camión bastante cerca de la furgo. David se asomo para saber que estaba pasando. Iban a desmontar el chiringuito y cargarle en una grúa. Como estábamos aparcados bastante cerca, preguntamos si molestaba la furgo, para mover la furgo, pero no hacía falta. Estuvimos mirando a través de la ventana como desmontaban y cargaban el chiringuito, en alguna ocasión viendo todo demasiado cerca de la furgo. Pero no hubo ningún percance así que genial.

Hoy rompemos la rutina de darnos un bañito al despertar, pues hacía un montón de viento. El mar estaba precioso, rompiendo a escasos 30 metros de donde estábamos aparcados. De hecho un poco más arriba de donde estábamos aparcados, había una valla cortando la carretera pues las olas llegaban a ella. A nosotros nos pasaban los restos de olas por debajo de la furgo. Ha estado yendo y viniendo gente durante toda la mañana para ver semejante espectáculo de ir y venir de olas.

Vamos a la Manga

Nos hemos vuelto a poner en ruta, esta vez para ir hacia la manga del mar menor.

La manga del mar Menor

Hemos recorrido los 20 kms de la manga, observando la cantidad de turismo que debe juntarse en verano; ya que todo eran hoteles, restaurantes, tiendas de recuerdos,… Al volver hemos parado a mitad de camino; junto a varias autocaravanas y alguna gran volumen; para comer. Sigue lloviendo, y está casi todo cerrado, por lo tanto ni nos bajamos del coche. De la que ya nos íbamos, esta vez dirección Albacete, vimos un Aldy, en el que nos paramos a comprar batidos de chocolate. Estando en ruta, estos batidos no pueden faltarnos.

Bueno el viaje ya va llegando a su fin, se nos acaban las vacaciones y por lo tanto poco a poco rumbo hacia nuestra tierruca. Así que dejamos la costa, con sus playitas y sus calas, para meternos tierra adentro.

Paramos a dormir cerca de Hellín, en Cañada de Agra. Donde hemos cargado el depósito de agua y la garrafa para beber.

¿Qué nos deparará el día de mañana? Aquí ya está todo el pescado vendido, nos queda cenar y relajarnos un ratito. Así que vamos a disfrutar de las estrellas y de la naturaleza en sí.

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Playa Palomares

Anoche llegamos a la playa de Palomares. Parecía ser un buen sitio con buenas vistas, pero no pudimos apreciarlo.

Hoy nos hemos levantado y al abrir el portón de la Morenuca, teníamos la playa. No a lo lejos, si no a pie de cama. Según bajar de la furgo, estabas en la playa; así da gusto levantarse. Unos palos clavados delimitaban el aparcamiento de la playa. Estas vistas desde “la ventana de casa” no tienen precio y más de la mitad de las veces, son insuperables.

Asomados a la ventana

La Morenuca a pie de playa y nunca mejor dicho.

Baño en la playa Palomares

Soplaba algo de aire y la gente iba algo abrigada, aunque no con abrigos, y mucho menos de nieve como los que vimos ayer. Con estas vistas, no podía ser de otra manera, David se fué al agua. Me hizo gestos de que estaba buena, así que me puse el bikini y al agua patos. Mientras me preparaba, un señor se paró a hablar con David le extrañó verle bañándose con el frío que hacía. Le contestó que venimos del norte, y que el agua estaba muy buena, se está mejor dentro del agua que fuera. El señor se giró unas cuantas veces de la que se alejaba para comprobar si seguía en el agua.

Cuando yo llegué, me esperaba el agua algo más fría, pero realmente estaba buenísima. Eso sí, la cabeza al estar fuera del agua y darla el viento, se quedaba helada. Si sacabas cualquier parte del cuerpo del agua, podías notar como “se congelaba” casi al momento. Que exagerada soy a veces.

Bañito en la playa Palomares

Al salir del agua hasta llegar a la furgo, usamos la toalla de parapeto; es decir; estirada delante de los dos, para que nos frenase el viento y no notar tanto frío. Al llegar a la furgo nos pusimos debajo del portón, donde no hacía tanto aire, sólo el que pasaba por debajo de la Morenuca. Nos hemos vestido y como nuevos. Otro bañito para nuestra colección, esta vez en la playa Palomares.

Mientras yo preparaba el desayuno dentro de la furgo, pues el aire no nos dejaba hacerlo fuera, David ha recogido la furgo. Luego hemos desayunado sacando las sillas, mirando al mar.

Hemos terminado de recoger la furgo; es decir; lo del desayuno, y la ropa que va bajo el asiento. Luego hemos seguido disfrutando de las vistas a la playa y de desconexión como se merecen unas buenas vacaciones hasta la hora de comer. Después hemos decidido donde ir y que hacer. Donde hemos aparcado, había baños abiertos, y las duchas propias de la playa (con agua) Las cuales no hemos visto hasta que no nos íbamos, así que no nos endulzamos al salir del mar.

Hora de despedirse de Palomares y hacer más kilómetros a la Morenuca, esta vez nuestro destino será Portus. Había un furgoperfecto cerca, pero el camino de acceso era de piedras y con muchos baches. Al ser de noche decidimos no meternos por ahí y buscar otro lugar. De nuevo nos toca dormir junto a la playa.

¿Cómo serán las vistas? ¿Molaran tanto como las de Palomares? Mañana con la luz del sol lo veremos.

Reflexión

Las vacaciones son algo que nos gusta a todos, y que estamos deseando que llegen esos días para no ir a trabajar y poder desconectar un poco.

Pero si además de estar de vacaciones y desconectar puedes viajar sin hacer grandes gastos, es un lujo muchísimo mayor. Es algo que no tiene precio. Por eso a mi me encanta cargar la furgo, y echar kilómetros en ella, sin necesidad de recorrer grandes distancias.

Si nos paramos a analizar nuestros gastos por ejemplo, no hay grandes diferencias al estar fuera de casa. Está claro que si estamos en casa, no gastamos tanta gasolina. Pero vacaciones y desconectar viajando, no significa tener que moverte de lugar cada día. De hecho si te vas de hotel una semana o quince días, normalmente no cambias de hotel, ni de lugar cada día. Por lo tanto, el gasto del hotel, sería el equivalente a nuestro gasto en gasolina, que no suele ser tanto.

Las comidas, nosotros por ejemplo solemos comer en la furgo. Por lo que vamos al supermercado igual que si estaríamos en casa. Aunque es verdad que de vacaciones algún día si que vamos a tapear, o a comer fuera, simplemente porque nos apetece. Pero en casa también lo hacemos. Por lo tanto en este aspecto, estaríamos igual.

De echo yo pienso que una casa, te da mucha estabilidad. Tener un sitio fijo al que volver, con por supuesto, las comodidades de un hogar. Pero si pudiéramos vivir viajando; como es mi objetivo, al menos una parte del año; los gastos serían menores. No gastarías tanto en cosas que luego no sabes ni qué hacer con ellas en casa. En la furgo, tienes un espacio muy limitado, en el cual no hay opción de comprar cosas para decorar. La mejor decoración desde mi punto de vista; y esto es simplemente mi opinión. Son unas buenas fotos de la familia y amigos, ya que viajando no los ves tanto como te gustaría o como lo harías viviendo cerca de ellas.

Estas son las reflexiones tanto desde la playa Palomares como desde cualquier lugar, incluida nuestra casa.

Y después de esta parrafada, que no tiene mucho que ver con el post de hoy. Me despido hasta la próxima semana. Era algo que me apetecía compartir con vosotros. Que me digáis también que opinais sobre vivir viajando o si sois más de tener una casa e ir de hotel; o la furgo es algo sólo para el fin de semana pero como una buena casita no hay nada.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.

Nos vemos pronto, un saludo enorme.

“Que todos vuestros deseos se cumplan. Lucha por lo que de verdad quieres.”

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Cabo de Gata

Hoy iremos al Cabo de Gata, pero estamos de vacaciones. Así que relax y disfrutar del entorno es lo que más nos gusta.

Nos hemos despertado y después de estar con los móviles largo rato, nos disponemos a desayunar. Hoy tenemos de nuevo ColaCao y unos ricos croissants con mantequilla y mermelada.Desayuno fuera de la furgo, con vistas al mar, disfrutando de la pequeña brisa y del sol. El cual, ya calentaba, aunque hacía algo de viento.

Hemos pasado aquí el día, disfrutando de todo sin hacer nada especial. Desde la furgo hemos visto varias personas preparándose para hacer Windsurf a lo largo de la tarde.

Sobre las 18 horas, hemos decidido que ya era hora de moverse. Y nos hemos ido al Decathlon a comprar cartuchos de gas, que ya estábamos en las últimas. Aprovechando que enfrente había un mercadona, también hemos comprado algo para cenar los días siguientes. Pues la mayoría de alimentos que teníamos eran para comidas, no cenas.

Nos para la Guardia Civil antes de llegar a Cabo de Gata

Salimos rumbo Cabo de Gata con intención de dormir en San José. Pero poco antes de llegar, nos paró la Guardia Civil. Automáticamente los dos pensamos que nos iban a multar, pues llevábamos a Ka suelto, la cama montada, y además conduciendo en chanclas. Vamos que teníamos unas cuantas papeletas para una buena multa.

Por suerte era control de armas y drogas. Los dos respiramos tranquilos, pues de eso no llevamos nada. Les dijimos que justo detrás del conductor está el cajón con los cuchillos, con una navaja para cortar el embutido. Nos dijeron que con esos no pasaba nada. Como vimos que eran bastante majos les dijimos que de bebida, teníamos unas Shandys. Así que nada de alcohol.

Nos preguntaron de dónde éramos y que hacíamos por allí. Nos recomendaron algunos sitios que no podíamos dejar de ver, como la isla del moro, la cala de la media luna, y algún sitio más. Aprovechamos para preguntarles como andaba el tema de la pernocta por Cabo de Gata. Nos dijeron que siendo finales de Octubre, no teníamos problemas.

Nos despedimos y seguimos dirección Cabo de Gata hasta San José. Había un aparcamiento bastante grande con varias autocaravanas según entrar al pueblo y ahí pasamos la noche. A cenar, ver un par de capítulos y a dormir.

Parque Natural Cabo de Gata

Después de desayunar y recoger bien la furgo, hemos entrado en el Parque Natural Cabo de Gata. Llegamos hasta el último aparcamiento, paseamos un poco y luego nos dirigimos al mar. No hacía sol, pero hacía buena temperatura, aunque un poco de viento. Además de nuevo debía haber cambiado la temperatura del agua, porque volvía a estar lleno de medusas. Aún así probamos el agua con la mano y estaba bastante buena. Paseamos por la playa y nos hicimos varias fotos.

Nos fuimos a la furgo y nos movimos hasta otra playa que habíamos visto más resguardada del mar. Al llegar a la furgo, me habían usurpado el sitio. A ka le encanta ponerse delante y ver la calle, pero esta vez estaba tumbado en mi asiento, y los dos estuvieron de acuerdo en seguir ahí durante el cambio de playa que serían escasos metros. Así que me tocó dejar el trono al rey de la furgo.

Me senté para ver si me devolvía el sitio, pero no estaba por la labor

¡Premio! ¡¡No había medusas!!

Obviamente antes de nada, nos acercamos a la orilla y lo comprobamos bien. Después se nos ocurrió una de nuestras locuras. Hacer Snorkel. Para poneros un poco en situación, os diré que la gente iba abrigada con cazadoras de plumas y de las que suelen usarse para ir a la nieve. A pesar de no hacer sol, debían rondar los 18 o 19º, siendo del norte, era una buenísima temperatura. Aunque es cierto que hacía algo de aire. Por fin llegamos al agua con los neoprenos cortos, las gafas y el tubo.

Se estaba tan bien en el agua, era genial. Eso sí la cara se quedaba congelada cada vez que la sacabas del agua, y como sacaras cualquier parte del cuerpo parecía que se congelaría si no volvía al agua. Aún así estuvimos un buen rato disfrutando del mar y de los pececillos que se dejaban ver.

Snorkel en Cabo de Gata

Hora de salir del agua, después de habernos dado un largo baño. Pero empezábamos a sentir algo de frío y el salir del agua prometía ser muy duro. Llegamos de nuevo a la altura donde habíamos dejado las chanclas y salimos del agua. Atravesamos la playa corriendo hasta la furgo, pues el airecillo que hacía al estar mojados y salir del agua parecía mucho más frío.

Por fin llegamos a la furgo. Fuera neoprenos y fuera bañadores. Calefacción puesta, que para algo la tenemos y en este momento nos hacía mucha falta. Recuperamos el calorcito y nos estuvimos riendo un rato con nuestra pequeña locura y la gente que nos miraba entre extrañada, sorprendida y pensando lo locos que estábamos. Alguno nos lo hizo saber en la carrera hasta la furgo, a otros les oímos comentarlo entre ellos.

Ka inspecciona la zona

Una vez que entramos en calor y nos vestimos de nuevo, aprovechamos para comer y para dejar a Ka reconocer un poco el terreno.

Primero cotilleo, y si es seguro ya veremos

Primero disfrutando del solito y descubriendo olores, cuando se sintió agusto se fué a investigar los alrededores.

Parece un lugar seguro, voy a investigar

Luego no quería volver a la furgo, nos costó un rato que lo hiciera. Ni sobornandole con barritas que le encantan. Estaba en su salsa. A pesar de yo estar preocupada por si salía corriendo o por si el perro de otra furgo que había aparcada lejos, le veía y Ka echaba a correr… En fin es que lo paso fatal cuando veo que puede tener algún riesgo. Al final cuando el quiso, decidió volver a la furgo, sano y salvo por supuesto.

De nuevo kilómetros a la Morenuca, decidimos acercarnos más hacia Murcia. Esta vez dormimos en Palomares

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.

Nos vemos pronto, un saludo enorme.

“Que todos vuestros deseos se cumplan. Lucha por lo que de verdad quieres.”

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Tapeo en Almería

Hoy nos toca ir de tapeo por Almería. Pero de momento ha sido una mañana y un día de relax. Casi se podría decir que de postureo; nos faltaba hacer fotos para que fuese postureo total.

Según levantarnos nos hemos ido a dar un bañito. Hoy los dos juntos, pues hacía bastante bueno y el agua estaba buenísima. Y lo mejor, ¡Sin MEDUSAS!

Después del baño, una duchita y ahora sí, vamos a desayunar. Hemos tenido un desayuno espectacular en todos los sentidos. Os pongo en situación.

Desayuno único

Furgo aparcada en el paseo, junto a la playa. Hornillo en el murito que separa la acera de la playa. Y desayunar ahí sentados, con los rayos de sol y esas vistas, espectacular, pero eso no es todo. Para desayunar, un zumito de naranja ( de brick, aun no tenemos exprimidor en la furgo, y es bastante práctico el brick). Unos croissant con mantequilla y mermelada mojados en un buen Cola Cao. Un desayuno así, en su conjunto, no tiene precio. Por no mencionar la compañía por supuesto.

Con el estómago lleno, seguimos sumando kms a la furgo. Esta vez llegamos hasta Almería. Hemos aparcado casi a las 14 de la tarde. Con las mismas, ya era hora de comer, así que nos fuimos a tapear. Parece que el día de hoy va de comer.

Tapeo en Jalisco

Fuimos a la calle Jovellanos, donde habíamos visto que era un buen sitio para tapear. Primero entramos en el Jalisco. David pidió una de migas con pescadito frito y yo, una de pavía de bacalao con sus respectivas claras. Nos costó 5€, algo más caro que en Granada.

Migas con pescaito frito
Pavía de bacalao

Tapeo en Taberna Nuestra Tierra

Luego fuimos a la Taberna Nuestra Tierra. Para nuestro gusto, un poco pijo el sitio. Pedimos una de morcilla crujiente con confitura de tomate y unos boladillos de jamón y setas con clara y mosto. El precio también fué de 5€.

Morcilla crujiente
Boladillos de jamón y setas

Tapeo en Entre Mares

De la que íbamos hacia la calle Jovellanos, pasamos junto al Entre Mares, que nos llamó bastante la atención. Así que entramos a probar. Sin duda el sitio nos gustó según entrar, además los camareros muy atentos. Pedimos al camarero que nos aconsejara, y nos recomendó un arroz negro recién hecho. Sólo hacía 15 minutos que le habían quitado del fuego.

Primera tapa

Pedimos el arroz, que venía con calamares y ali oli y la otra tapa de jibia frita con sus respectivas claras. Mientras hacían las jibias, como iba a tardar un poco más, nos trajeron unas aceitunas para ir picando.

Arroz negro
calamares, que venían con el arroz
Aceitunas para la espera

Segunda tapa

Decidimos repetir en el mismo bar, pues como decía antes todos muy simpáticos y atentos. Esta vez pedimos una tapa de almejas y una de gambas a la plancha, y marchando otras dos claras.

Almejas
Los restos de las gambas, pues no nos dimos cuenta de hacer la foto antes.

Tapas extra

Seguimos picando, esta vez tapas extra, que cuestan 1,75€ cada una. Es el turno de los chopitos y los calamares. Como anécdota, os contaré que mientras le decía a David de pedir los chopitos, me equivoqué y dije chupitos. Estuvimos vacilando con ello y cuando vino el camarero pedí los calamares y chupitos. Os podéis imaginar las risas que nos echamos los tres en ese momento. Además el camarero cuando fue a cocina, dijo que queríamos chupitos y calamares, por lo que las risas salían de la cocina.

Los calamares, nos los comimos sin hacer la foto.

Los famosos chupitos, digo chopitos

Bueno con esto, ya nos damos por comidos, así que pedimos la cuenta. Antes de traernosla, nos invitaron a unos “chupitos” de café helado con nata. De los chupitos tampoco hay foto. Esta vez pagamos 13,90€. No nos pareció para nada caro, y si tienes en cuenta el trato, menos aún.

A bajar la comida

Ya con la panza llena de nuevo, paseamos un poco y nos fuimos a Punta de Río, junto al paseo Marítimo. Hemos cargado el depósito de agua, y con las mismas hemos ido a darnos otro bañito en el mar. Yo tenía las piernas bastante cansadas, así que me quedé en la furgo. David aprovechó para hacer algo de Snorkel.

Mientras yo, disfruto de las vistas y de la tarde tan tranquila que ha quedado.

Sobre las 20 de la tarde, vimos un capítulo. Luego a cenar, otro capítulo y a dormir.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.

Nos vemos pronto, un saludo enorme.

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¿Y después de la Alhambra?

Es hora de tapear! Cuando salimos de la Alhambra, era la hora de comer, por lo que teníamos algo así como hambre

Tapear

Primero entramos en un bar llamado la Espera. En el que pedimos una tapa de chorizo al vino con una clara para cada uno.

Después entramos en Casa Encarna, Los Diamantes. Donde costaban 2€ las claras y te ponían la tapa que ellos querían. Teniendo en cuenta que te habían servido para no repetir.

Primero nos pusieron una de pescadito frito variado, que llevaba rabas, tacos de merluza, una gamba y boqueroncitos.

La segunda tapa fue paella. La cuál nos sirvieron para comer con cucharillas. Este dato, nos hizo mucha gracia. Yo siempre digo que el arroz se come con cuchara, pues los arroces no se pinchan. No conocía a nadie más que le coma con cuchara. ¿Vosotros con que coméis el arroz?

Otra de mejillones.

Por último de setas. Estaban todas buenísimas. También pedimos media ración de pescadito frito. Estas últimas no hay fotos. Nos las comimos antes de darnos cuenta que no lo habíamos documentado ( ). En total nos salió por 22€ y acabamos bien llenos.

Paseo por Granada

Después de comer, nos fuimos paseando un poco por Granada, hasta que decidimos coger el bus hasta la furgo.

Preguntamos en qué parada debíamos bajarnos para ir a la calle Dilar junto al río. Devolvimos la tarjeta del bus, y nos dieron los 2€ de fianza que habíamos dado. No gastamos todo el dinero, pues sólo hicimos 4 viajes, pero nos salió bastante más económico sin duda. Nos dijo otra parada más lejos de donde queríamos, en realidad tres paradas más lejos. Por suerte David reconoció el sitio y nos pudimos bajar en la siguiente a la nuestra. Nos hemos bajada frente a un Dominos Pizza, en el que he aprovechado para ir al baño.

Llegamos a la furgo y vemos que Ka, está perfectamente y tranquilo. Tenía las ventanas de los laterales un poco abiertas y estaba aparcado a la sombra, no hacía mucho calor dentro. Así que estaba perfecto.

Volvemos a la Costa

Seguimos haciendo kilómetros a la furgo. Esta vez llegamos a uno de los sitios más deseados por los dos. A “nuestra” calita de 2015 en la Herradura. Era relativamente pronto, lo que quiere decir, que aún había un rayito de sol para poder bañarnos. No os podéis hacer una idea de las ganas que teníamos de meternos al mar. A veces los planes no salen como nos gustarían y hay que modificarlos. Cuando llegamos y nos ponemos el bañador, nos dirigimos al agua y ¿sorpresa! Está lleno de medusas y es imposible bañarse. Nuestro gozo en un pozo. Lo intentamos pero había demasiadas. Decidimos ir la playita en Almuñécar, que está justo antes de llegar a nuestra calita.

Atardecer

Tampoco pudimos bañarnos, así que lo cambiamos por un time lapse del atardecer con la gopro.

Hemos podido meter un poco los pies en el mar, haciéndonos hueco con piedras. Las tiramos a nuestro alrededor, para evitar que las medusas se acercaran a nosotros.

Había una señora a nuestro lado, nos dijo que las medusas, llevaban un par de días. Cuando vio que estábamos metiendo los pies, se puso detrás nuestro e hizo lo mismo para poder mojarnos. Ahí estábamos los tres armados con piedras. Sólo queríamos poder meter los pies un poco en el mar, sin percances de picaduras de medusa. El agua estaba caliente, por eso las medusas.

Cuando se fué el sol, decidimos marcharnos nosotros también. Ahora subimos hasta el faro, para poder hacer alguna foto de noche desde ahí arriba.

Luego a cenar a nuestra calita. Con la mesa fuera, viendo a la gente prepararse para hacer una inmersión de buceo nocturna. Lo cual sobre todo a David le ha dado un poco de envidia. Yo de momento con hacer snorkel me conformo. Nos hemos acostado y hemos disfrutado de una noche tranquila, sin nada de ruido.

Día nuevo

Al despertarnos, hemos visto que ya había varias empresas de buceo. David fue a bañarse y tuvo suerte, esta vez no había medusas. Así que pudo disfrutar de un buen baño. Yo decidí no ir. Cuando volvió desayunamos, recogido, en fin la rutina de siempre. Nos hemos preparado para volver al agua, pero las medusas habían vuelto. Hemos vuelto ha realizar la misma operación de ayer con las piedras y hemos podido darnos un col, mega rápido. Había una señora inglesa, que aprovechó haciendo lo mismo que nosotros para bañarse. La hizo mucha gracia vernos y enseguida se unió a nosotros. Riéndose, debe ser que no se la había ocurrido ir armada con piedras para poder refrescarse. Hemos salido del agua, un poco de relax y llegó la hora de la comida.

Por fín un buen baño

Después de la sobremesa, hemos vuelto al agua. Ya sin ninguna medusa y hemos podido hacer snorkel.

Un par de peces y un pulpo

Sobre las 17:30 se fué el sol, y aprovechamos para hacer algo de compra. Pensamos en cenar de tapeo. Al final decidimos que nos apetecia más quedarnos en la furgo, picar algo y ver una peli. Lo de tapear mejor para la comida. Hemos aparcado junto a la playa, pasando el Parque acuático, al final del paseo. Había una de las típicas señales ilegales, que prohíben pernoctar. Pero vimos a la pli y no nos dijo nada, así que nos quedamos tranquilos y dormimos allí. No sé si sería por las fechas en las que estámos, pero hemos pasado la noche bien tranquila.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.

Nos vemos pronto, un saludo enorme.

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Gibraltar!! Cruzamos la frontera

Amanecer en la Línea un tanto confuso y con mucha lluvia. Esperemos poder cruzar a Gibraltar sin problemas. ¿Lo conseguiremos?

Hemos pasado la noche en la Línea. En un aparcamiento donde había una señal un tanto confusa. Indicaba que si aparcas en la parte derecha, debes abandonar el aparcamiento a las 7 de la mañana. Pero si aparcas en el lado izquierdo, aparentemente no tienes ninguna restrinción.

Nos despertamos a las 7 de la mañana. Había un coche aparcando a nuestro lado, al cual le preguntamos si podíamos dejar el vehiculo ahí aparcado para cruzar a Gibraltar. Nos dijo que sin problema, que él entraba a trabajar allí y dejaba todos los días su coche allí aparcado y se iba en bici. Nos dijo que ahora estarían entrando todos los trabajadores, y si esperamos un poco encontraríamos la entrada más despejada.

Ya tranquilos y sabiendo que podíamos dejar allí nuestra Morenuca, nos echamos a dormir otro rato y así evitarnos la cola de la que nos hablaba este hombre. Además así con suerte dejaría de llover y podríamos disfrutar más y mejor.

Sobre las 10 nos hemos levantado y hemos ido preparando todo para cruzar la frontera a pie. Teníamos el depósito lleno, a falta de menos de 20 litros, así que no nos merecía la pena pasar la furgo para echar gasoil, a pesar de que nos habían dicho que estaba bastante barato. Hemos echado gasoil ayer a 1,30€ y al cruzar la frontera estaba a 1,03. Desde luego merece la pena llenar el depósito allí. Pero no queríamos arriesgar a que nos diesen la vuelta a la furgo para ver si sacamos algo de contrabando.

Pasar a pie, podía ser una buena opción así que fué la elegida. Al final entre una cosa y otra, hemos cruzado la frontera sobre las 11.15 y no había nada de cola par entrar a Gibraltar.

Según entras, cruzas por un aeropuerto, lo cual es bastante curioso y llamativo.

Cruzando a pie por el aeropuerto
Ya estamos en Gibraltar

Y como buenos turistas no podíamos pasar por alto la oportunidad de hacernos fotos con uno de los famosos buzones de correos de Inglaterra.

Buzón de Correos

Y como no, en la oficina de Correos, un buzón más grande.

Otro Buzón de Correos tamaño extra grande

Leímos que para llegar a la calle principal, bastaba con seguir a la gente, pero apenas había gente. Seguimos a los pocos que paseaban por allí y gracias a la intuición de David, llegamos a la calle principal. Si es por mi intuición igual sigo dando vueltas para encontrarla, . Pasamos por debajo de la muralla y llegamos a Main Street; la calle principal. Esta sale de la plaza cuadrada creo recordar que se llama y es larguísima, donde puedes encontrar tiendas por doquier a izquierda y derecha vendiendo cualquier cosa que se te ocurra; desde tabaco, alcohol y recuerdos hasta joyerías, ropa,…

Plaza Cuadrada, de donde nace Main Street

Al final de Main Street volvemos a ver la muralla, y una vez aquí nos planteamos subir al Peñon. Hemos tenido suerte, y al final ha salido el sol, así que podríamos disfrutar de las vistas desde arriba. Decidimos que con el día que ha quedado merecerá la pena, así que toca investigar cómo podemos hacerlo. Con el día que hacía no lo habíamos mirado; pues sabiendo que en Cantabria el teleférico cuando hace mucho viento le cierran y si hace malo, no ves nada desde arriba, no pensamos subir al Peñón.

Opciones para subir al Peñón

Plano de arriba del Peñón

Vistas increíbles:

Al Peñón se puede acceder de tres maneras:

La primera es la más económica y sólo para gente acostumbrada a andar. Sacar un ticket para poder andar por el Parque Natural al que pertenece el Peñón. Cuesta 7 libras y te da acceso a todo el Peñón, incluidos los miradores del teleférico, la cueva San Michel y la batería de cañones.

La segunda opción subir en teleférico. Puedes sacar sólo el billete de ida y bajar andando. Pero a este precio tienes que sumarle 7 libras para poder andar por el parque. Con esta entrada, no puedes acceder al Parque, sólo a los miradores del teleférico. Eso sí, incluye la clave para 3 horas de wifi.

Os dejo un cartel con los precios a fecha de Octubre del 2018, que es cuando tomamos la foto.

Precios del Teleférico o CableCar

La tercera opción, es la más cara de todas. Consiste en subir en taxi, que son 35 libras por persona. Este precio incluye la entrada al parque Natural, a las cuevas y a los cañones. El recorrido puede durar entre hora y media y tres horas con el taxista haciendo de guía.

Los monos de Gibraltar

Con los monos interactúas con cualquiera de las opciones. Nosotros elegimos la segunda opción y estuvimos algo más de tres horas paseando por allí, parando mucho y haciendo bastantes fotos.

Están muy resabiados, nosotros según bajar del teleférico lo primero que vimos fué un mono que había conseguido quitar la mochila a un turista y quitarle la comida.

Mona de Gibraltar con su botín

Al poco encontramos a un turista con otro mono subido en su mochila. Se acercan para ver si les das algo de comer o en su defecto comprobar si pueden robartelo.

Hay bastantes monos, no das a basto en hacia dónde mirar, y en una de esas estaba yo, cuando me tuvo que avisar David de que uno de los monos se estaba acercando mirando fijamente mi mochila. En otra ocasión, estaba sacando una foto a David con el mono, el cual se subió a su mochila e intentó buscar la cremallera para poder abrir y ver si encontraba algo.

Pero no todo era ver los monos, también disfrutamos de las vistas y de un grato paseo por Gibraltar.

Volvemos a cruzar la frontera

Decidimos volver y comer en la furgo. Además así veíamos que tanto el gato como la Morenuca están bien. Así que cuando bajamos del Peñón en el teleférico, volvimos sobre nuestros pasos a lo largo de toda la calle Main Street.

Esta vez al cruzar la frontera, sí había cola. Salimos sobre las cinco de la tarde, hora en la que acaba la jornada laboral de muchos de los trabajadores de allí. Aún así hemos cruzado sin problemas. Teniendo en cuenta la cantidad de gente que volvía a España, y a pesar de la cola, no hemos tardado mucho, ni nos han parado en ningún control.

Hemos llegado a la Morenuca y hemos comprobado que todo estaba en orden mientras preparamos la comida.

A nuestro gato le faltó tiempo para hacerse con parte de nuestras monedas de Gibraltar.

Recopilando dinero para el siguiente viaje

Después de estar un rato descansando por la caminata, de nuevo a echar más kilómetros a la carretera, esta vez rumbo a Ronda.

Hemos dormido con vistas al Puente Nuevo, bajando por una cuesta de cantos redondeados. La verdad es que impresionaba un poco, tanto la bajada como la subida. Pero sin duda mereció la pena por las maravillosas fotos que pudimos hacer.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.

Nos vemos pronto, un saludo enorme.

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Caños de Meca

Hoy visitaremos los Caños de Meca. Pero antes…

Hemos dormido en el Palmar. ¿No es algo maravilloso poder despertarse cada día en un lugar, con fantásticas vistas y además a pie de playa, como hoy?

Playa el Palmar, en Cádiz

Ya veréis las vistas de Caños de Meca, magníficas. Uno de los sitios que más me han gustado hasta el momento, en este viaje.

Recordar que estamos a 17 de Octubre del 2018. Tan sólo han pasado dos días desde el huracán leslie.

Al despertarnos, David se ha ido a dar un bañito. A mi no me apetecía mucho, aunque hacía bastante bueno y me he quedado recogiendo y preparando el desayuno. Cuando hemos terminado de desayunar hemos recogido la cama entre los dos. Hemos abierto la cama de arriba, para que ventile un poco. Con las mismas nos hemos ido a dar un largo baño los dos.

Mientras nos bañábamos, yo estaba un poco pendiente de los surfers, porque aunque en la zona en la que nos metimos no había ninguno, al pasar el tiempo la ola rompía mejor en nuestra zona. Por lo que vamos moviéndonos de un lado a otro para no molestarnos.

Parapentes a motor. ¡¡CUIDADO!!

Mientras nos bañamos, vimos un par de parapentes a motor. Por un momento pareció detenerse el mundo durante unos segundos. Todos en la playa, tanto en la arena, como en el agua, fijamos nuestras miradas en uno de ellos, estaba haciendo giros extraños. Acercándose demasiado al agua por la zona de la orilla. Le veíamos demasiado cerca y sin el control del parapente. Todos seguíamos allí pendientes de lo que hacía, sin entender muy bien lo que estaba pasando. ¡Vimos que el motor estaba parado! Tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia en la arena. En una explanada, donde por suerte no había gente.

Cuando logró aterrizar, hubo quienes nos acercamos para ver si estaba bien. Pero antes de llegar, empezó a prepararse para volver a despegar. Así que el mundo continuó girando, y cada uno a lo suyo de nuevo.

No había aire suficiente como para que pudiera alzar el vuelo de nuevo, después de varios intentos nos acercamos para ver si necesitaba ayuda, enseguida llegaron otros dos chicos también para intentar ayudar. Aunque nos dijo muy amable que lo único que necesitaba era un poco de viento para volver a las alturas.

En vista de que no podíamos echar una mano, fuimos a preparar un tentempié, ya que eran cerca de la una del medio día. Con unas aceitunas volvimos a la arena a sentarnos y ver si conseguía despegar. Después de un largo rato y muchos intentos, por fin, logró alzar el vuelo. Le perdimos de vista en las alturas. Donde vimos alejarse de nuevo los dos parapentes, perdiéndose en la lejanía y en la inmensidad del cielo.

Rumbo a los Caños de Meca

Seguimos haciendo kilómetros, con parada en los Caños de Meca, donde disfrutamos un montón de las vistas. No encontramos un buen sitio donde dejar la furgo, así que no bajamos a la playa. Pero las vistas desde arriba, creo que merecieron mucho más la pena.

Playa Caños de Meca
Playa Caños de Meca. ¿No os parece una vista increíble?

Intentamos llegar al faro de Trafalgar, pero no se podía pasar con la furgo, así que continuamos rumbo a Barbate.

Rumbo Barbate

Justo antes del puerto de Barbate, vimos un aparcamiento para llegar a una de las calas. Aparcamos ahí y preparamos la comida. Era un pequeño descampado con capacidad para unos 30 vehículos más o menos. Rodeados de árboles que daban una sombra perfecta para pasar un rato y estar muy agusto. Probamos a montar el toldo para cuando nos duchemos, por si tenemos que taparnos. (al final no le usamos ningún día, y no porque no nos hayamos duchado en todo el viaje. Sino porque lo hacíamos en lugares donde no había gente.) Pero ya sabemos cómo le podemos enganchar en caso de necesitarlo.

Llegamos a Barbate y como hacía bueno, lo primero que hicimos fue buscar aparcamiento cerca de la playa. Encontramos un sitio a la sombra y sin pagar en una calle paralela a la playa. Yo estaba un poco destemplada, y no me encontraba muy bien, así que me quedé en la furgo preparando la web y haciendo algo de caso a las redes sociales.

Rumbo Zahara de los Atunes

Después de un rato, volvió David del agua y seguimos en carretera. Esta vez rumbo a Zahara de los Atunes. Encontramos un lugar fantástico donde ver el atardecer. Como no podía ser de otro modo, también a pie de playa. Una gran explanada, de tierra y algo de gravilla. Podríamos ver atardecer en el mar a través de unas dunas. Llegamos con el tiempo bastante justo, así que no pudimos montar la cámara para un timelapse, ni nada, pero esas imagenes las grabamos en nuestras retinas.

Atardecer en Zahara de los Atunes

Noche tormentosa y un despertar movidito

Con la noche, llegó la lluvia. Nos acostamos, pero a eso de las 5 de la mañana el ruido de la lluvia nos despertó. Miró David por la ventana y vimos que el suelo se estaba encharcando bastante. Además no tenía pinta de que fuera a parar pronto. Decidimos mover la furgo de sitio, para no quedarnos atascados. Arrancamos la furgo y el parabrisas no daba a basto del agua que estaba cayendo, aún así teníamos que movernos. Sin apenas ver la salida, con grandes charcos por todo el aparcamiento y sin saber por donde debíamos ir, conseguimos llegar a la salida. Por fin ya estamos en asfalto, y según salir, a escasos metros encontramos un aparcamiento. Volvimos a estacionar la furgo y a echarnos a dormir otro rato. Ya eran cerca de las 6 de la mañana y con lo que llovía no podíamos hacer mucho más.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.

Nos vemos pronto, un saludo enorme.

“Que todos vuestros deseos se cumplan. Lucha por lo que de verdad quieres.”

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Del Puerto Santa María al Palmar

Hoy nos hemos despertado en el Puerto de Santa María; y antes de nada hemos comprobado que Ka; nuestro gato; estuviera bien, después de la pelea de la noche anterior. Después de comprobar eso y antes siquiera de desayunar, nos hemos ido a dar un buen chapuzón en el mar. Recordaros que estamos en Octubre, pero hacía bastante bueno y el agua estaba mejor aún. Hemos salido a desayunar, recogido un poco la furgo y de nuevo otro bañito. Hay que aprovechar que la playa está prácticamente vacía, y el agua hasta un buen rato después, no había nadie. Una maravilla disfrutar así del mar, de las olas, de la playa y sobre todo de la compañía.

Se acerca el mediodía y con él la hora de marchar y seguir rumbo. Nos despedimos del Puerto de Santa María, hacia no sabemos donde, . Por el momento, hacer la compra es una buena idea.

Adiós al Puerto de Santa María

Así que nos ponemos en carretera hasta el Mercadona del Puerto de Santa María. Ya con la nevera llena; que bien se vive con nevera en ruta, es otro nivel. Nos fuimos a comer a la urbanización de Rocha. Un sitio muy tranquilo junto al mar. Da gusto viajar en esta epoca y tenerlo todo para tí. Los aparcamientos vacíos, nadie que te llame la atención por sacar mesas, ni por abrir la cama de arriba. Que lo hicimos y nos echamos una buena siesta en ella, disfrutando de la brisa que entraba a través de las ventanas y del sonido del mar que le teníamos a escasos metros. Cómo habremos sobrevivido tanto tiempo sin disfrutar tanto de estas maravillas.

Del Puerto de Santa María a Conil de la Frontera

Decidimos seguir haciendo kilómetros y nos fuimos hasta Conil, donde pensábamos buscar un sitio donde dormir. Encontramos un sitio perfecto en el que además no estaríamos sólos, había dos furgonetas más. Eso seguro que significaba que era un sitio tranquilo. Además uno de nuestros indispensables a la hora de elegir un buen sitio donde dormir, es que tenga playita cerca, para poder darnos un buen col según despertarnos.

Decidimos acomodarnos un poco y puesto que eran las 20:30, veríamos un capítulo y en breve a cenar. Pero lo bueno de no tener ni plan, ni prisa, es que cualquier cambio es bien recibido. Por lo que cuando nos llamó mi primo Oscar, para quedar a cenar, nos pareció un plan perfecto.

Cambio de planes

Así que quedamos con Óscar y con Luisi; su madre; para cenar en Cádiz. Debíamos volver hacia atrás unos 50 kilómetros, pero es lo bueno de no tener rumbo. Sobre las 21 de la noche llegamos a Cádiz, donde habíamos quedado con Luisi. Dimos un paseo con su perro mientras hacíamos tiempo a que llegara Óscar.

Nunca dejará de asombrarme la facilidad con la que vuelves a estar con familia con la que hace más de 15 años que ni ves, ni hablas con ella. Bueno la vimos hace dos años cuando estuvimos también por aquí, pero apenas media hora.

Cuando llegó Óscar, dejó al perro en casa y nos fuimos dando un paseo a cenar, la primera opción hubo que descartarla, pues el chino al que íbamos estaba cerrado. Así que nos fuimos a cenar a la tapería de Lulu. Un restaurante de picoteo donde pedimos unas tapas que estaban buenísimas.

Cuando estábamos a punto de pedir los postres, llegó Marián, mi prima y hermana de Óscar. Pasamos una velada perfecta. La vuelta la hicimos en coche, hasta nuestra Morenuca, donde se la enseñamos y nos invitaron a tomar algo y dormir allí, pero preferíamos seguir rumbo y sobre todo amanecer junto a la playa.

Rumbo al Palmar

Eran más de las doce y media cuando nos pusimos de nuevo en carretera. Elegimos dormir en el Palmar, ya que nos había dicho Óscar, que no habría mucha gente. Aunque había más furgos de las que pensábamos. Estuvimos muy a gusto y a pie de playa, como a nosotros nos gusta.

¿Podremos bañarnos a la mañana siguiente? ¿Qué aventuras nos deparará el viaje? Si no quieres perderte ninguna de nuestras locuras, no olvides pasarte cada martes a partir de las 19:30. O si lo prefieres suscríbete para que te llegue un aviso cuando suba contenido.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.

Nos vemos pronto, un saludo enorme.

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Puerto Santa María

Hoy toca dormir en Cádiz. Más concretamente en el Puerto de Santa María, junto a la base Naval de Rota.

Salimos de Badajoz un poco tarde, pero sin ninguna duda un fin de semana más que aprovechado con la familia. El tiempo hasta el Puerto de Santa María no acompañaba demasiado, ya que nos tocó gran parte del viaje lloviendo. Pero cuando llegamos a nuestro destino por fin escampó.

Nos quedamos a dormir a pie de playa, en zona para residentes. Pero puesto que estamos en Octubre y apenas hay coches aparcados, suponemos que nadie nos dirá nada.

Bajamos a estirar un poco las piernas y dejamos que Ka; nuestro gato; también lo hiciera. Enseguida vemos a varios gatos en las inmediaciones.

Ka y otros gatos

Dos de ellos empiezan a acercarse, pero Ka les planta cara y estos deciden retroceder a una distancia bastante más que prudencial, desde donde aún podían vernos.

La pelea

Pronto vemos a un tercer gato que se acerca, Ka empieza a bufarle y este baja el ritmo en el que se acercaba. Se miran desafiantes durante unos minutos, pero ambos deciden pasar del otro. Ka se mete debajo de la furgo y sigue a lo suyo; olisqueando cada olor que le llega a su olfato. Cuando de repente, vuelve a acercarse el gato, se mete debajo de la furgo también y tras varios bufidos, Ka le da la espalda, a lo que este aprovecha para arañarle. Pronto comienza una pequeña pelea de mordiscos y arañazos. Yo a un lado de la furgo sin saber que hacer, ni que está pasando. Al otro lado David, que anda más hábil de reflejos. Tras dar un par de gritos para espantarle y tirar unas piedras, este decide salir huyendo. Ka sigue demasiado asustado, sin salir de debajo de la furgo.

Pero, ¿Qué ha pasado?

Yo me temo lo peor;que ha salido herido. Le ofrecemos una barrita, que le encantan para conseguir que vuelva a subir a la furgo y así comprobar que esté bien. Pero no teníamos los mismos planes. Estiramos el brazo para poder darle la barrita, pero no está por la labor de querer moverse de ahí. Partimos la barrita en varios trozos y dejamos algunos en el suelo para intentar que se vaya acercando cuando esté más tranquilo.

Después de varios minutos, que a mí todo esto se me hizo eterno; sale corriendo y vuelve el sólo a la furgo aún un poco asustado. Pero ya conseguimos que coma el resto de la barrita de nuestras manos. Aunque aún no nos deja tocarle demasiado. Cuando ya está más calmado, comprobamos que está bien.

Ka sano y a salvo

Hacemos la cena y aún con el susto en el cuerpo nos acostamos. Ka duerme en los asientos y no en la cama, como lo a hecho siempre. Esta actitud nos tiene un poco preocupados, pero mientras hacemos el desayuno, vuelve a estar como siempre. Eso sí, antes le faltaba tiempo para bajarse de la furgo en cuanto veía una puerta abierta, ahora se lo piensa bastante. Mucha más tranquilidad para nosotros.

Un poco de historia

Puerto de Santa María

Puede que a más de uno le suene este lugar, por haber parte de una base naval. La más grande de España.

Un dato curioso; es el único municipio de Europa con tres cárceles. A varios kilómetros del antiguo penal, se encuentra un complejo penitenciario. Llamados Puerto I, Puerto II y Puerto III.

Base Naval de Rota

Esta base naval es hispano-estadounidense. Tiene la mayor parte de su territorio en Rota, pero también una pequeña parte pertenece al Puerto de Santa María.

Tiene una superficie total de 2400 hectáreas. De las cuales 2000 las utilizan las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

Consta de puerto naval militar (para el paso de buques de EE.UU y países integrados de la OTAN). Aeropuerto militar y civil (de uso compartido). Zona civil (donde habitan algunas de las familias de militares estadounidenses). Zona lúdica (tienen un poco de todo para pasar su tiempo libre, desde supermercados con productos importados, hasta gimnasio, entre otros). Y zona de servicios (con establecimientos del sector de sanidad, educación, …)

Nosotros teníamos idea de playa, pero con los grandes vientos y la cantidad de lluvia, lo teníamos difícil. ¿Qué haremos mañana? Sólo os adelanto que es algo que nos encanta. Si quieres saber de qué se trata, no te pierdas el post de la semana que viene.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.

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Elvas

Este año nos fuimos de nuevo a pasar las vacaciones al sur de España. Primer destino Badajoz y Elvas.

Empezamos nuestro viaje por Badajoz, visitando a Azahara y su familia.

Llegamos un sábado . Y como siempre nos presentamos sin avisar. Cuando estábamos a unos 20 minutos de llegar a su casa, les llamamos. No la gustan mucho las sorpresas, pero con nosotros lo tiene claro. Nos encanta llegar a los sitios sin avisar. Bueno más bien, nos gusta ir sin planes, donde nos lleve la furgo. Aunque esta vez algo se olía, ya que se nos había escapado en el grupo que íbamos para el Sur. Eso implicaba visita seguro. Llegamos casi a la hora de cenar. Menos mal que estamos lejos, porque muchas liadas de estas y quizás hasta nos dejasen de hablar.

Al día siguiente aprovechando que era domingo nos fuimos a comer fuera. Cruzamos la frontera a Portugal y llegamos a Elvas. Situado a unos 20 kms de Badajoz. Un lugar con mucho encanto y declarado patrimonio de la humanidad.

Elvas

Elvas es una ciudad fortaleza declarada Patrimonio Mundial. Nombrada por la Unesco por contar con un sistema de murallas y fosos secos que configuran la fortificación terrestre de mayores dimensiones que se conserva en el mundo.

Tiene varios monumentos que también son declarados patrimonio de la humanidad desde 2012, como el acueducto y sus fortalezas.

Acueducto de Amoreira

El acueducto de Amoreira, junto con el castillo de Elvas, forman la “Guarnición fronteriza y fortificaciones” de la ciudad de Elvas; declaradas Patrimonio de la Humanidad en 2012. El punto más alto del acueducto se encuentra a más de 30 metros. Cuenta con 843 arcadas de arcos superpuestos y pilares. Tiene una longitud de 8,5 kms.

Acueducto de Elvas

Fuertes

Tiene varios fuertes importantes. El Fuerte de Nuestra Señora de Gracia, situado en lo más alto del monte de Gracia. A 500 metros al sur; se encuentra el fuerte de Santa Luzia.

Cuenta con varios museos. El museo militar de Elvas, el militar del Fuerte de Santa Luzia, el de Arte Contemporáneo de Elvas, Arte Sacra, Fotografía y el de Arqueología.

De Badajoz a Elvas

Después de esta pequeña introducción sobre Elvas, seguimos contando nuestra experiencia. No sin antes decir que queremos volver y disfrutar más de este lugar.

Salimos a media mañana de Badajoz. Nos fuimos a comer a un pequeño restaurante llamado Ponto de encontro. Situado frente al Mercado Municipal. Un lugar muy acogedor, con el dueño/camarero muy atento. Nos dió consejos para no pedir de más, ni quedarnos con hambre. El sitio ideal, muy recomendable. Nosotros seguro que volveremos. Otro dato a destacar; por lo menos hasta Octubre de 2018; no aceptan tarjeta, debes llevar efectivo. Aunque cerca tienes un cajero automático.

Después de una buena comilona con su buena sobremesa, salimos a pasear un poco. Disfrutamos de las vistas que quedan junto al Mercado Municipal.

Después nos fuimos a ver el acueducto. Al pasar con el coche es enorme, pero si te pones debajo de uno de sus arcos, pareces diminuta.

Parque Municipal de Elvas

Más tarde fuimos al Parque Municipal de Elvas. El cual tiene bastantes columpios para los niñ@s. Además de una cafetería y un parque por el que pasear.

Este en primavera merece mucho la pena verlo. Los árboles tienen unas flores rosas y dejan todo el paseo de este color, dando un ambiente de ensueño. Pero cuando llega el otoño y están tanto los árboles como el suelo así, es espectacular. Sin duda alguna es muy recomendable pasear por él.

Tiene algunos animales en jaulas, como pavos reales, gallinas y otros pájaros, además de una pequeña laguna para los patos.

Este paseo es el que debe ser impresionante verle rosa.

Más tarde y teniendo en cuenta que estábamos en alerta por fuertes vientos, decidimos retirarnos a casa. Así nuestros anfitriones también pueden descansar, después de toda la semana trabajando.

Al llegar a casa estuvimos escogiendo una película para verla después de cenar. Mientras la elegíamos no parabamos de hablar y así era imposible ver nada. Así que después de cenar la pusimos.

El lunes nos despedimos del anfitrión de la casa y del peque, pues teníamos pensado proseguir nuestro viaje. Ellos se marchaba a trabajar y a la guarde.

Nos pusimos a hablar sobre todo de alguna duda que tenía con el tema de la web. Como ella había realizado un curso, podría aconsejarme sobre algunos asuntos y ensañarme otros muchos. Desde aquí muchas gracias por todo Aza.

Total que hablando y hablando, nos dió la hora de hacer la comida, y por tanto de ir a buscar al peque a la guarde. Le hizo muchísima ilusión vernos, ya que le habíamos dicho que cuando volviese, no estaríamos. Nos quedamos a comer, y un rato de sobremesa. Pero teníamos claro que otra noche no íbamos a pasar, pues al final pasamos las vacaciones enteras con ellos y no viajamos, que es lo que realmente queremos .

A media tarde nos pusimos en carretera, rumbo al Puerto de Santa María en Cadiz. Teníamos unas 3 horas y media, pero con nuestra Morenuca, algo más tardaríamos. Exactamente desde casa de Aza hasta el lugar en el que dormimos poco más de 4 horas. No solemos correr, pero con ella no llegamos ni a los 120 km/h permitidos. Nos encanta disfrutar de la naturaleza, además correr consume más combustible.

Muchísimas gracias a los tres por acogernos y tratarnos tan bien, así da gusto ir de visita. Pero sobre todo gracias por seguir abriendo la puerta de vuestra casa,

La semana que viene podréis seguir nuestra gran aventura en el Puerto Santa María. Viajabamos con Ka, nuestro gato, cuando este decidió bajarse de la furgo sin previo aviso. No hace falta decir, que no está acostumbrado a salir.

¿Quieres saber lo que pasó? No te pierdas el post de la semana que viene.

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