Día 12- Volcán Rincón de la Vieja

Naturaleza, urraca

Volcán Rincón de la Vieja en Guanacaste

Hoy iremos rumbo a conocer el volcán activo del Parque Nacional de Rincón de la Vieja. ¿Qué nos pasará hoy? Mientras nos bañamos en la piscina, de pronto tormenta eléctrica.

Nos hemos levantado a las 6 am. Recogimos las maletas, las cargamos al coche y a desayunar. A las 7 estábamos listos para salir, pero teníamos que esperar hasta las 8 para que nos devolvieran la fianza. Por fin a las 8:20 salimos dirección Liberia.

El alojamiento de hoy, GuanaSol, era un antiguo motel de carretera. Para acceder no tienes ni salida, ni desvío. Esta tiene dos carriles para cada sentido y también hay pasos de peatones, pero curiosamente, no pueden circular bicis. A simple vista una especie de autovía.

Después de dejar las maletas nos hemos ido al Parque Nacional del Rincón de la Vieja a conocer sus volcanes. Estaba relativamente cerca del hostel, a una hora más o menos.

Parque Nacional del Rincón de la Vieja

Hemos tenido que pasar por una finca privada unos 20 metros como mucho, y nos han cobrado 700 colonos por cada uno. Un dolar son 550 colones. Luego llegamos al comienzo del sendero donde también había que pagar, como en todos los Parques Nacionales.

Hemos llegado casi a las 12. La ruta era de 2 horas parando a hacer fotos y disfrutando del paisaje.

Es un volcán activo con  fumarolas y solfataras, además de volcanes de barro. Fue declarado patrimonio de la humanidad en 1999.

Llegamos con mucha ilusión al Parque Nacional del Rincón de la Vieja. Con muchas ganas de ver los volcanes y todo lo que el Parque nos depararía. Teníamos muchas expectativas con este lugar, ya q todo el mundo nos habló maravillas sobre él.

El acceso

Según entras, vas por un camino accesible para sillas. Aunque de vez en cuando tienes unas escaleras, bastante separadas entre sí, y de escasa altura. Todo el recorrido transcurre por unas pasarelas de madera, dejando ver cada poco tiempo sus diversos volcanes.

Escalones
Asombrados por la naturaleza

A ambos lados vas viendo árboles enormes, con unas grandes y planas raíces fuera de la tierra, que enseguida llaman nuestra atención.

Enormes raíces
Fumarolas, solfataras y volcanes de barro

No tarda mucho en llegarnos un fuerte olor a azufre, proveniente de las solfataras y las fumarolas que no tardas mucho en encontrar. Nos quedamos un rato contemplando las maravillas de la naturaleza. Viendo formarse las burbujas de las fumarolas y las explosiones del volcán de barro.

Fumarolas

Durante todo el camino puedes ir disfrutando de la gran variedad y cantidad de flora y fauna. Casi al final del paseo de cerca de dos horas, oimos cantar unos pájaros que desconocíamos. Al salir nos enteramos que eran Urraca, aunque nada que ver, con las Urracas que conocemos en España .

El sitio está  muy bien, pero nos lo esperábamos más  como caminar por senderos en un bosque. La verdad es que nos decepcionó un poco. Aunque la cantidad de volcanes no defrauda y las magestruales vistas tampoco.

Aquí os dejo un vídeo de algo que también nos llamó mucho la atención al alejarnos del Rincón de la vieja. Sus carreteras, me tenían loca

A la vuelta paramos a comer en McDonald’s. Probamos unas hamburguesas que no hay en España. La bebida era enorme y las patatas también. Pensábamos que la hamburguesa sería más pequeña, pero estábamos equivocados.

Comida en el McDonald’s
Comida en el McDonald’s

Baño con tormenta eléctrica

Luego llegamos al hostel y nos bañamos en la piscina a eso de las 5 de la tarde. Cuando nos hemos metido al agua acababa de empezar a llover, pero lo hemos hecho igualmente. Tuvimos q salir por tormenta eléctrica y en cuanto pasó,  de nuevo al agua. Después de ducharnos, contratamos el desayuno de mañana para las 9 am.

Teníamos tele en la habitación. Tantos días  sin ella, al final nos vimos dos películas.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.
Nos vemos pronto, un saludo enorme.

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Día 11- Rescate de un camión en el río

Día 11 – Playa la Barrigona, ¿o no?

Bañito

Hoy ayudaremos en el rescate de un camioneto, vemos como va hundiéndose en el río, sin poder evitarlo. ¿Conseguiremos ayudarles a salir?

Nos hemos despertado a las 8:20. Nos lo hemos tomado con calma; leyendo los whatsapp; jugando unas partidas al solitario los dos juntos… vamos de relax total.

A eso de las 9:30 nos hemos levantado. Hemos recogido un poco las maletas y nos hemos ido a desayunar. Mientras David preparaba y servía los cafés yo he hecho unas tostadas de Pan Bimbo en el tostador.

Hoy pensábamos ir a la playa, pero estaba lloviendo, así que seguimos de relax. Hemos desayunado, fregado y terminado de recoger las maletas.

A pesar de repetir alojamiento, nos han cambiado a una habitación de literas compartidas, que obviamente nos han salido más baratas. Tenían que limpiar la habitación, así que hemos dejado las maletas en la sala común, junto a la cocina. Cuando ha dejado de llover, como calor hacía, nos hemos puesto rumbo a la playa de la Barrigona.

Rumbo a la playa la Barigona

Tanto el gps como la gente de las cabinas, nos dijo que había que atravesar un río y así nos ahorrábamos unos 10 kilómetros.

Rescate de un camión que se hundía

Cuando llegamos a la rivera del río y nos disponíamos a cruzar el riachuelo, nos llevamos una gran sorpresa. Vimos que de riachuelo no tenía nada. Debido a las lluvias, era un río con gran caudal. Y para mayor sorpresa, nos encontramos un camión de reparto de frutos secos, al cual, se le hundían las ruedas.

Había un coche 4×4 con una pareja francesa, que también  quería ir a la playa la Barrigona. Tanto la pareja de este vehículo, como los pasajeros del camioneto; estaban intentando su rescate, pero sin éxito. Cuando llegamos, David también les echó una mano. Pero ni poniendo piedras para poder elevar el camioneto del río, ni empujando, ni tirando, en fin, no conseguíamos nada. Con un peligro añadido, el río seguía subiendo y se hundía cada vez más. La fuerza de este, arrastraba poco a poco el camión.

Así que David se acordó que había obras cerca y llevo al conductor, que era el más joven de los dos, a buscar más ayudar. Trajeron otro 4×4 con cadenas y más fuerza, pero nada, estaba toda la parte baja del neumático hundido y algo de la llanta. Así que tuvieron que ir a buscar una pala. Cuando esta llegó, el agua casi cubría media rueda. Gracias a la pala, el rescate del camioneto, no duró más de 2 minutos. Por suerte, no hubo daños que lamentar.

Buscamos camino alternativo para ir a la playa, pero no lo vimos muy claro, así  que cambiamos de playa.

No sin antes pasar por una gasolinera, porque David había desllantado al llevar al conductor a por ayuda. Mientras dabamos martillazos a la llanta para ponerla bien, vino un señor a ayudarnos y darnos algún consejo. Hinchamos la rueda y a seguir rumbo a la playa, esta vez a la Garza, con acceso hasta la playa por camino medio asfaltado, así que buena carretera. Estuvimos en el coche esperando a que parase la tormenta eléctrica hasta aproximadamente las 14 horas.

Nos dimos un baño de más de una hora y salimos a comer, en unas mesas cerca del coche y con vistas a la playa. Después nos volvimos a dar otro baño de alrededor de otra hora.

Cuando salimos y nos estábamos cambiando, vimos una ballena, relativamente cerca de la playa. Al acabar de vestirnos, llegó el camioneto de los frutos secos, el cual por la mañana nos había dado una bolsa grande de distintos cacahuetes, algunos incluso con chocolate, tipo emanems, que compartimos con la otra pareja. Al verlos, nos acercamos para hablar con ellos un poco y de nuevo rumbo al pueblo donde estaban las cabinas.

Nos dimos una vuelta con el coche y paramos en el supermercado a comprar algo de fruta entre otras cosas. Íbamos a cenar batido. Hemos llegado a las cabinas, hemos estado con los teléfonos, hice la cena, nos duchamos, cenamos, e hice la comida para mañana mientras David organizaba que hacer, ver, y donde dormir. Cuento esto porque hasta ahora, había cocinado David todos los días.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.
Nos vemos pronto, un saludo enorme.

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