Día 11- Rescate de un camión en el río

Día 11 – Playa la Barrigona, ¿o no?

Bañito

Hoy ayudaremos en el rescate de un camioneto, vemos como va hundiéndose en el río, sin poder evitarlo. ¿Conseguiremos ayudarles a salir?

Nos hemos despertado a las 8:20. Nos lo hemos tomado con calma; leyendo los whatsapp; jugando unas partidas al solitario los dos juntos… vamos de relax total.

A eso de las 9:30 nos hemos levantado. Hemos recogido un poco las maletas y nos hemos ido a desayunar. Mientras David preparaba y servía los cafés yo he hecho unas tostadas de Pan Bimbo en el tostador.

Hoy pensábamos ir a la playa, pero estaba lloviendo, así que seguimos de relax. Hemos desayunado, fregado y terminado de recoger las maletas.

A pesar de repetir alojamiento, nos han cambiado a una habitación de literas compartidas, que obviamente nos han salido más baratas. Tenían que limpiar la habitación, así que hemos dejado las maletas en la sala común, junto a la cocina. Cuando ha dejado de llover, como calor hacía, nos hemos puesto rumbo a la playa de la Barrigona.

Rumbo a la playa la Barigona

Tanto el gps como la gente de las cabinas, nos dijo que había que atravesar un río y así nos ahorrábamos unos 10 kilómetros.

Rescate de un camión que se hundía

Cuando llegamos a la rivera del río y nos disponíamos a cruzar el riachuelo, nos llevamos una gran sorpresa. Vimos que de riachuelo no tenía nada. Debido a las lluvias, era un río con gran caudal. Y para mayor sorpresa, nos encontramos un camión de reparto de frutos secos, al cual, se le hundían las ruedas.

Había un coche 4×4 con una pareja francesa, que también  quería ir a la playa la Barrigona. Tanto la pareja de este vehículo, como los pasajeros del camioneto; estaban intentando su rescate, pero sin éxito. Cuando llegamos, David también les echó una mano. Pero ni poniendo piedras para poder elevar el camioneto del río, ni empujando, ni tirando, en fin, no conseguíamos nada. Con un peligro añadido, el río seguía subiendo y se hundía cada vez más. La fuerza de este, arrastraba poco a poco el camión.

Así que David se acordó que había obras cerca y llevo al conductor, que era el más joven de los dos, a buscar más ayudar. Trajeron otro 4×4 con cadenas y más fuerza, pero nada, estaba toda la parte baja del neumático hundido y algo de la llanta. Así que tuvieron que ir a buscar una pala. Cuando esta llegó, el agua casi cubría media rueda. Gracias a la pala, el rescate del camioneto, no duró más de 2 minutos. Por suerte, no hubo daños que lamentar.

Buscamos camino alternativo para ir a la playa, pero no lo vimos muy claro, así  que cambiamos de playa.

No sin antes pasar por una gasolinera, porque David había desllantado al llevar al conductor a por ayuda. Mientras dabamos martillazos a la llanta para ponerla bien, vino un señor a ayudarnos y darnos algún consejo. Hinchamos la rueda y a seguir rumbo a la playa, esta vez a la Garza, con acceso hasta la playa por camino medio asfaltado, así que buena carretera. Estuvimos en el coche esperando a que parase la tormenta eléctrica hasta aproximadamente las 14 horas.

Nos dimos un baño de más de una hora y salimos a comer, en unas mesas cerca del coche y con vistas a la playa. Después nos volvimos a dar otro baño de alrededor de otra hora.

Cuando salimos y nos estábamos cambiando, vimos una ballena, relativamente cerca de la playa. Al acabar de vestirnos, llegó el camioneto de los frutos secos, el cual por la mañana nos había dado una bolsa grande de distintos cacahuetes, algunos incluso con chocolate, tipo emanems, que compartimos con la otra pareja. Al verlos, nos acercamos para hablar con ellos un poco y de nuevo rumbo al pueblo donde estaban las cabinas.

Nos dimos una vuelta con el coche y paramos en el supermercado a comprar algo de fruta entre otras cosas. Íbamos a cenar batido. Hemos llegado a las cabinas, hemos estado con los teléfonos, hice la cena, nos duchamos, cenamos, e hice la comida para mañana mientras David organizaba que hacer, ver, y donde dormir. Cuento esto porque hasta ahora, había cocinado David todos los días.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.
Nos vemos pronto, un saludo enorme.

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