Día 13- Monteverde

Hoy nos toca rumbo Monteverde, a seguir disfrutando de preciosos Parques Nacionales.

Despedida de Liberia

Nos levantamos a las 8:30 en el antiguo motel de carretera, convertido hoy, en el hostel GuanaSol. Después con calma, nos fuimos despejando, ya que el desayuno le teníamos a las 9. Nos ha preparado unos huevos revueltos, tostadas con aceite y café. Hemos recogido las cosas y sobre las 10:30 nos hemos puesto rumbo a Monteverde.

Llegada a Monteverde

Sobre las 14 horas llegamos al hostel Hammock House, situado en Monteverde. Nos conectamos al wifi y David les mandó un correo de que habíamos llegado. A los 5 minutos, estaba el chico con nosotros. Era muy simpático y agradable, enseguida nos explicó todo. Antes de pagar nos mostró la habitación, para confirmar que fuera de nuestro agrado. Así fué, por lo que decidimos reservar dos noches.

El Hostel

Cuando llegas al Hostel, tienes una pequeña casita de una habitación con grandes cristaleras, donde está la oficina. Las vistas desde allí son espectaculares, mires donde mires, ves naturaleza. Nos ofrecieron el tour del café; no somos muy cafeteros, así que decidimos no hacerle. Aunque si fuimos a ver algunas de las plantaciones cercanas desde el coche.

Planta de café
Buitre encapuchado

Cuando entras, hay un pequeño pasillo de asfalto, donde a la derecha hay montada una pequeña terraza al aire libre con varias mesas, y un par de hamacas. En el soportal, al lado derecho, hay una mesa grande con un banco a cada lado; en el lado izquierdo un par de asientos hechos con neumáticos viejos. Un lugar desde el cual estuvimos viendo llover mientras comíamos, ya que la temperatura era muy agradable.

Al entrar a mano derecha estaba nuestra habitación, con un gran ventanal, que daba a la mesa de afuera, pero desde fuera no se ve la habitación. Al pasar nuestra habitación estaba la cocina, y enfrente una pequeña y acogedora sala de estar. Junto a esta una habitación con literas. El baño estaba al final del pasillo a la izquierda. La verdad es que el alojamiento estaba muy bien, a pesar de no ser nada del otro mundo, donde además hicimos amigos, y nos relacionamos con prácticamente todos los que había allí.

Haciendo amigos

Pasamos la tarde allí, ya que no paró de llover en todo el día. Antes de cenar nos fuimos con un par de ellos al supermercado, que estaba muy cerquita, pero como llovía, bajamos en coche.

La gente era de muchas partes del mundo; holandeses, franceses, Dinamarca, una pareja de Israel pero que vivía en San Diego, California y una chica mexicana. Esta última, se llamaba Diana y tenía 21 años. Estuvimos hablando mucho con ella y nos caímos muy bien; tanto que nos dieron las 23 de la noche.

Esa tarde la pasamos allí, hablando . No dejó de llover en todo el día, así que estuvo bien para relacionarnos.

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.
Nos vemos pronto, un saludo enorme.

Sigue leyéndonos aquí

Post anterior

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *