DÍA 4 – CAHUITA

Rumbo a Cahuita

Hoy toca día de viaje, desde Tortuguero a Cahuita y seguir conociendo Costa Rica

Por la mañana Eric tenía un fuerte dolor de espalda. Así que nos fuimos a tomar un zumo y luego a coger el barco de vuelta a la Pavona juntos. Les acercamos hasta Cariari, para evitar que tuviera que ir en el autobús por todos aquellos baches, que aunque David les cogía con cuidado, se le veía la cara de dolor.

Allí nuestros caminos se desviaban y les dejamos en el autobús con destino San José, pues su viaje acababa.

Nosotros rumbo a Cahuita. Comimos en una soda en el camino y llegamos a las cabinas Reggae a las 15:15. Mientras yo escribía, David se echó un rato en la hamaca del porche y se quedó dormido; no me extraña después de tantos kilómetros conduciendo.

Este alojamiento no nos gustó. No funcionaba el Wi-Fi, más que en el bar; en el cual como parte positiva había música en directo, lo no tan bueno es que estuvieron hasta las 23 de la noche.

Hamaca en el porche de nuestra habitación, donde David hizo una pequeña siesta

Nos fuimos a cenar en una soda que nos recomendó un taxista de la zona. No recuerdo el nombre, pero estaba más o menos enfrente de las Cabinas Palmer Makanda. Era una casa y tenía 4 o 5 mesas en el porche. Vimos entre las dos puertas que debían dar a la casa, a una señora tumbada en un sofá. La preguntamos si daban cenas y muy amable nos acompañó a sentarnos en una de las mesas de la terraza. Nos trajo la cena, que fué un casado a cada uno y nos pidió permiso para sentarse en la mesa de al lado, para poder hablar con nosotros.

Nos explicó que allí la educación es 100% gratuita. Todos los colegios llevan uniformes, los cuales paga el estado, y también los libros, cuadernos, bolígrafos… y todo el material del colegio. Nos contó que en los pueblos que había pocos niños, lo que hacían era mover a los profesores. Los niños tienen que tener tiempo para ir a la escuela, pero también para jugar, si tenían que desplazarse durante una hora en coche o en autobús perderían tiempo de estar con la familia, de jugar y de descansar. Fué una cena muy agradable con su compañía.

Vistas desde el bar

En el bar de las cabinas buscamos el alojamiento del día siguiente; disfrutando de la música. Después de un par de canciones pasaron la gorra mientras hacían un descanso. Vimos un basilisco en una maceta. El bar era 100% al aire libre.

El jardín

A las 5 de la mañana los dueños ya andaban a gritos. Por lo que el descanso… fue un poco inexistente.

Este día fué un poco sin demasiadas cosas que contar. Pero el post que viene será un poco largo. Así que coge fuerzas y disfruta del siguiente

 

Ya sólo nos queda daros las gracias a tod@s por pasaros, leernos y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Esperamos que os haya gustado y sigáis leyéndonos.
Nos vemos pronto, un saludo enorme.

3 opiniones en “DÍA 4 – CAHUITA”

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